MONIQUE PARDO : Canta Satisfaction de los Rolling Stones ..


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Monique Pardo y Mick Jagger : Capítulo de Rolling Stones en Perú

Mick Jagger se desvistió, recuerda ella. Tiró la bata de felpa azul sobre una silla y se recostó en una de las colchonetas que había al borde de la piscina del hotel Holiday Inn. Buscaba relajarse luego de una semana de intenso rodaje de Fitzcarraldo, la película de Werner Herzog sobre un magnate del caucho del siglo XIX cuyo delirio era construir un teatro de ópera en medio de la selva del Perú para llevar a cantar allí al tenor Caruso. Pues Mick Jagger estaba ahí mismo, un siglo después, sin que nadie le rogara que cante. Lucía más delgado de lo que Monique Pardo creía que era. Parecía casi un niño de la selva, un niño con la melena desatada, avejentado y salvaje. Llevaba una ropa de baño turquesa, no sudaba y su piel estaba seca. Cualquiera hubiera pensado que se trataba del cadáver más musculoso que jamás se
haya visto, el más famoso. “Yo lo vi y me dije, nooo, Mick Jagger”, suspira la vedete veintiún años después, en un bar cerca de Radio Nacional del Perú. No quería, no debía, mostrarse tan vulnerable frente a un Rolling Stone. “Era bien dotado, y lo sé porque se notaba”, recuerda y calla. Sabe que voy a preguntarle por lo que se le notaba y que lo único que le apetece a todo el mundo es saber si ella de verdad se acostó con un Rolling Stone.
Pero a mí me interesa descubrir otras cosas y no insisto, por ahora. Dice que se acercó a tomarle una fotografía con una Nikon gris casera que le había arrebatado a su novio, quien permanecía callado durante toda la escena como si fuera un extra, y que pidió a su ídolo que posara como si estuviera leyendo. Mick abrió un libro de bolsillo que llevaba consigo y ensayó algo de poesía amanerada en sus movimientos. La Pardo recuerda haber sentido como si un ratón se alborotara de miedo en su estómago. Al fin disparó la cámara como pudo, en un intento inútil por hacerlo suyo aunque fuese un instante. Jagger se puso de pie y los tres guardaron silencio. Monique, compadeciéndose de su novio, se despidió de Mick.

* * *

El vedetismo en el Perú es una profesión auspiciada por el camal de la televisión, donde la mercancía que la naturaleza brinda a los televidentes es obra maestra (y siniestra) de cirujanos plásticos. La más veterana de este fantástico gremio es Monique Pardo, cuya edad es un misterio. Ha editado tres discos de música: “Escándalo”, “Bébeme” y “Piel de caramelo”. Espera lanzar a la venta su cuarto CD, donde quizás, dice ella, interprete alguna canción de su recordado Mick Jagger. “Satisfaction, puede ser”, titubea, con su voz de afónica telefonista hot line. Además de no saber cuántos años tiene, vive en la casa de una mujer cuyo nombre existe en la guía telefónica pero no en el registro nacional de identidad, y en cuya puerta, por las noches, su yerno vende frituras de entrañas de res. La Pardo me advierte no caer en confusiones. Dice que en la época que conoció a Jagger ya era toda una modelo, pero que por un malentendido la llamaban vedete, que en el Perú es alguien exhibiendo sobre todo su trasero, y que así la devaluaron de por vida. A la vez se jacta de haber coleccionado entre sus amistades al paso a cantantes como Julio Iglesias, Dany Daniel, Celia Cruz y Rubén Blades, pero también a aquel revolucionario nicaragüense que fue el Comandante Cero. Debo admitir que cuando veinteañera era una mujer perturbadora. Pero también tengo el deber de denunciar que una mañana, hojeando una revista donde salía la top model Carla Bruni, me comentó: “Me ha hecho recordar a mí”. Y no pude terminar mi desayuno.

* * *

Jerry Hall y Susy Dyson eran amigas, maniquís infaltables en las pasarelas de París y Londres a mediados de la década de Travolta y el African Look. Entonces Jerry Hall era la novia de Jagger, y Susy Dyson era la única modelo peruana que había sido portada en la edición americana de Vogue. A sus diecisiete años, no alucinaba que su vida desfilaría por el mundo de la moda. En la Europa de los años setenta, las portadas de las revistas de moda estaban reservadas para personalidades del espectáculo, o para alguna flor tierna de la monarquía. Susy fue la excepción: nunca la deslumbró el glamour del jet set mundial, pero recuerda que una vez Jagger sí la sorprendió. Lo había invitado a una reunión en su casa de París, y Mick llegó antes que los demás invitados, solo y muy formal, vestido con un traje de corrección colegial. “Así es él. Cuando todos esperan al loco más loco, él hace lo contrario”, me dice Susy, una ex modelo que no vive de recuerdos ni colecciona las revistas para las que alguna vez posó.
Recuerda que cuando Hall empezó su romance con Jagger, aquella rubia era un maniquí almacenado en un clóset. Los diseñadores no la querían porque no accedía a sus requerimientos de cambio de look. El noviazgo con el Rolling Stone le serviría a la modelo para relanzar su carrera. Después que el romance se hizo público, no hubo pasarela que no pisara la Hall. De algún modo, Monique Pardo confirma esta teoría: su encuentro con Jagger la ayudó a mostrar su perfil trasero, durante una semana, en el diario Ajá del Perú. Fue en el verano de 1995, cuando Perú estaba en guerra con Ecuador, y en Argentina la atención se concentraba en un concierto de los Rolling Stones. La Pardo me jura que tenía previsto ir a ese concierto, pero dice que pudo más su patriotismo que la nostalgia por Mick: una empresa
privada le ofreció llevar alimento a los soldados. “Quiere levantar soldados y deja plantado a Mick Jagger”, tituló Ajá.
Cuando Jerry Hall vino al Perú, Susy Dyson la hospedó en su casa. Y aprovechó que Jagger estaba filmando en Iquitos, para clavar una bandera más en su mapa de lugares visitados. Susy ha olvidado los detalles de su estadía en Lima. Pero puede asegurar que “Mick siempre se ha muerto de ganas de hacer películas”, que es uno de esos cantantes que no se conforman con la gloria de sus millones de discos vendidos. Igual que David Bowie y Sting, que no lo hace nada mal. Pero Jagger ha actuado en películas sin mucha suerte. En “Performance”, fue el gángster Turner. En “Ned Nelly”, un pistolero australiano. En el thriller de ciencia ficción “Freejack”, un cazarecompensas del siglo XXI. “Herzog me dijo que era muy buen actor”, recuerda Peter Koechlin, hermano del productor de Fitzcarraldo y quien también estuvo en Iquitos durante la filmación. Pero nada que ver. Igual que Iggy Pop durante esos cinco segundos en “El color del dinero” de Scorsese.


La vedete dice que no fue ningún problema convencer a su novio de que la llevara a Iquitos de fin de semana. “Lo hizo porque me adoraba. Me adoraba tanto que, complaciendo otro de mis caprichos, quedamos en salir de compras apenas desempacáramos”. El verdadero motivo de su capricho viajero era, según ella, conocer al ídolo de su adolescencia. No fue la única. También Carlos José Fabbri viajó hasta Iquitos con su amigo Sandro Castagnetto sólo para conocer al Stone. Después de regalarle una botella de pisco, consiguió de él un autógrafo en la puerta de la habitación 218 del hotel. “Ese flaco fibroso era un tipazo”, recuerda el hoy administrador de una empresa naviera. Iquitos hervía a más de treinta grados a las dos de la tarde. Monique Pardo y su novio caminaban cogidos de la mano hacia la recepción del Holiday Inn para dejar la llave de su habitación. Vestía un top morado, un short de blue jean ceñido y unas sandalias con plataforma de madera. “Dejamos la llave en recepción y en eso un tipo con unos labios hermosos me sonríe. Y yo le sonrío, porque le sonrío a todo el mundo. Soy coquetona”, redunda, escondiendo su sonrisa mientras bebe su segundo Manhattan de la noche. Esa tarde descubrió que el tipo llevaba puesta una camisa inmunda, que el pantalón también y le quedaba flojo y que andaba descalzo. “Dios mío, estoy coqueteando con un loco”, pensó.
Pero al cruzar el umbral de la puerta del hotel giró la cabeza disimuladamente sólo para descubrir que se había equivocado. “Volteo y él me estaba mirando, el trasero seguramente”. Lo único que le quedaba era tramar un pretexto para conocerlo. Luego de hacer compras y pasear por la ciudad, la Pardo aprovechó que su novio había salido unos minutos, y fue a averiguar en qué habitación se encontraba su ídolo. Para no quedar como una fan cualquiera, le dijo a Jagger por teléfono, en una original traducción del castellano al inglés:
-I’m a periodist. I want see you in the pool.

* * *

Las groupies, esas fanáticas que persiguen a las bandas de rock adonde vayan, han sido legiones para Jagger. A pesar de su apetito sexual, sólo comparable a su boca descomunal, “ha mantenido una buena relación con Jerry Hall, en la cual él ha hecho lo que le da gana”, me cuenta Susy Dyson, en la tranquilidad de su departamento. “No han sido pareja fiel”. Y añade: “Siempre hubo una y otra mujer de parte de Mick, por eso Jerry tuvo tantos hijos”. Era un modo de apaciguar la promiscuidad de Jagger. Pero así como la figura de Jagger seduce a las groupies, a veces su reputación de vampiro sexual las asusta. Peter Koechlin recuerda que una vez llevó al líder de los Stones a una despedida de soltero en Huachipa, un centro recreativo en las afueras de Lima. De la banda de putas que iba a brindar sus servicios, Jagger eligió a una. “Cuando la chica se enteró de quién era, a ella se le pusieron los pelos de punta. Pensó que era Satanás en persona”, se ríe Peter, recordando la resistencia de la muchacha a encamarse con el Stone.

* * *

Al día siguiente de buscarlo por teléfono, la vedete comprobó que la puntualidad británica no era costumbre de Jagger. Había quedado con él en que se verían en la piscina a las once de la mañana, y su reloj marcaba ya varios minutos de tardanza. Para zafarse de su novio, recuerda que tuvo que convencerlo de una repentina necesidad existencial de estar sola y en tanga bajo el sol. Él sólo aceptó con la condición que después le daría el alcance. Para mala fortuna, su novio llegó antes que Jagger. El Rolling Stone apareció luego, en pantuflas, cruzando las piernas con exageración, balanceándose como si el viento lo sacudiera. Una bata de felpa azul lo protegía de los mosquitos del ambiente. Llevaba unos anteojos oscuros y un libro de bolsillo y andaba muy pálido. Pero quien palideció peor fue el novio cuando ella le informó que entrevistaría a Mick Jagger para Guido Monteverde, periodista que en aquellos años editaba el periódico PM (pasado meridiano). Así que se acercó a saludarlo. Su novio fue tras ella.
-I’m Monique, periodist. This is Peruvian.
-Okey -dijo Jagger.
Oír para creer. Parece como si recordara cada palabra en inglés de aquella conversación, como si se hubiera olvidado hasta del castellano de Julio Iglesias. Al principio creí como todos que esta historieta entre el Rolling Stone y la vedete era el cuento barato de algún guionista farandulero para vender más diarios. “Yo aprendí a hablar inglés en cinco minutos”, me dice, muy sincera, pidiéndome que le haga el favor de rescatar las fotos de ese encuentro, y sindicando al hoy difunto Guido Monteverde como presunto ladrón de ellas. Cualquiera preferiría creerle a Monique Pardo la edad que dice tener en lugar de aceptar que tuvo un vulgar romance con un Rolling Stone. Sería como el romance entre un distinguido dinosaurio y la abuela más revoltosa de un gallinero. Pero admito que es certera en los detalles y que inventar una fábula sin haber estado allí hubiera demandado una investigación más profunda que su verdad. “Sentí que Mick se sentía feliz de que algún periodista se interesara en él”, añade la vedete. Y no se equivocaba para nada: al revisar los diarios de esos días, fue sólo Claudia Cardinale a quien la prensa rindió pleitesía.
-Oh, Monique, in Perú Mick is nothing.
-No -respondió ella-. In Perú, Mick is wonderful.
Y le faltaban las palabras. Quería declararle el inmenso placer que tenía de conocerlo y no sabía cómo. O quizás sí, pero ése no era el momento. Deseaba que una anaconda se tragara a su novio. Así ella podría hacer lo mismo con un Rolling Stone.

Las drogas son una leyenda que nadie puede dejar atrás y menos aún Jagger. Elsa María Elejalde, intérprete de todos los géneros de la canción, estuvo una noche en la discoteca Mediterráneo de Lima, cuya dueña era la modelo Susy Dyson. La cantante había ido con su hermana Lucrecia cuando vio que él estaba sentado a una mesa. “Lo que más me llamó la atención fue ver una montaña blanca encima, y
que con una cucharita Mick le regalara a todo el mundo”, me confía Elsa María, y enciende su tercer cigarro luego de haber grabado para un programa de Televisión Nacional del Perú. En un momento de la noche, alguien empezó a pedir una guitarra. Al líder de los Stones se le había antojado tocar. Elsa María y Lucrecia, que vivían cerca, corrieron a su casa a traer una. Jagger improvisó un unplugged de canciones que nadie conocía, si es que eran canciones. Esa noche, en el Mediterraneo, dice la Elejalde, estaba también gente como Augusta Barreda, Lotta Burenius y Peter Koechlin. Ante la insistencia de Lucrecia porque le firmara la guitarra, el Rolling Stone agarró una navaja y talló en ella su nombre y un corazón. “La malogró todita”, recuerda Koechlin, compinche de Jagger en aquellas andanzas nocturnas. Le pregunto a Elsa María qué fue de la guitarra y ella se queda pensativa, tratando de rastrear su destino tras el humo que exhala a bocanadas.

* * *

Hay que ser muy cristiano para ser novio de una vedete y vivir obligado a perdonarle todos sus pecados. El novio de la Pardo fue suplantado por Jagger en las fotos que él pensaba enmarcar. “Le pedí que me tomara unas cuantas junto a Mick, que me ayudara en mi carrera”, me cuenta Monique. Y el novio resignado lo hizo. Si hubiera sido por él, habría cambiado la Nikon por un rifle. De pronto la vedete lo desplazó en su tarea de fotógrafo y le arrebató la cámara. Quería que Mick posara para la eternidad (entiéndase por eternidad las fotos que las mujeres pegan en las paredes de sus cuartos). Quería un pedazo de su ídolo. Mentira. Lo quería todo.

* * *

Las noches en Iquitos son un concierto de ruidos que recuerdan a los visitantes su condición turística. Los insectos no cesan de trabajar en la oscuridad, como si una población fantasma fornicara y los vigilara a la vez, advirtiéndoles que está prohibido internarse en su hogar. La ropa se pega al cuerpo por la humedad. El vapor que despide la ciudad hace que los viajeros recién llegados sientan que han aterrizado en un infierno bárbaro y privado. Sólo unos cuantos creen que han alcanzado el cielo. Y Monique Pardo se contaba entre estos creyentes, no porque su novio la hubiera llevado a cenar a un restaurante italiano, sino porque a unos metros de ellos Mick Jagger compartía otra mesa con Werner Herzog y esta vez lucía súper elegante. La camisa de seda rosada que había escogido para esa noche le confirmaba que no estaba tan equivocada: en el cielo también hacía calor.
Los días siguientes la vedete no sabía qué más hacer para que su novio se fuera, y éste no sabía qué disco ponerle para que ella dejara de pensar en el rockero. Apenas dos habitaciones separaban a la vedete de su ídolo y el novio estaba harto de cruzarse con Jagger por el hotel. Según ella, si lo hubiera tenido de vuelta al frente, el novio le habría partido los labios de un puñete. Una vez la Pardo salió para tomar aire en el pasillo y pasó por el cuarto del Stone. Como si la hubiera olido, Mick abrió la puerta y la saludó. Recuerda haber visto desde afuera una guitarra y sus discos regados en el piso. Ella le respondió con una sonrisa y siguió de largo.
Aquella habitación es la misma donde Tomás d’Ornellas, entonces redactor de inactuales de la revista Caretas y colaborador del diario Expreso, lo entrevistó un día domingo a principios de enero de 1981. El fotógrafo René Pinedo lo secundaba en la comisión. Hablaron sobre todo de música y D’Ornellas dejó que aflorase su faceta de fan. “Jagger tenía en un baúl negro con esquinas platinadas, de esos que las bandas de rock usan para guardar sus equipos, una variedad de discos impresionante”, me cuenta, como si hoy volviera a ver los discos desde su cómoda oficina de gerente de Cable Mágico. “No tiene poses de divo. Tiene una manera particular de hablar, no más”. La impresión que guarda de Jagger coincide con el recuerdo de quienes en Lima lo alcanzaron a conocer: Martín Berninzon, Carlos Troncoso, Paul Hurtado de Mendoza y Eddy Wenzara, entonces una banda de jóvenes fanáticos y militantes de la movida del rock, quienes abordaron a Mick Jagger en el estacionamiento del Country Club de Lima a su regreso de Iquitos. Todos ellos confirman la versión de un Jagger amable y dispuesto a la conversa.
El Stone le pidió al fotógrafo que no usara flash. La noche anterior Jagger había estado en el Far West, “la peor discoteca de Iquitos”, según él, y que de lejano oeste sólo tenía la desolación humana de su paisaje. René Pinedo le hizo caso. Después de todo, qué le importaba que Jagger saliera espectacular. Él estaba obsesionado con otro actor de la película. El cómico mexicano Resortes. Antes de acabar con la única entrevista que concedió cuando estuvo en Iquitos, el Rolling Stone les dijo:
-I haven’t had a cup of tea yet.

* * *

Haciendo caso al deseo de la vedete, su novio tomó el primer vuelo del día siguiente y regresó a Lima. Una vez recuperada su libertad, Monique Pardo ya no tuvo que soñar con nada. Mick Jagger, lo sabía, dormía todas las noches a dos habitaciones de la suya. Pero no contó con un imprevisto, la llegada de Jerry Hall, que usaba faldas largas y se mantenía alejada de la piscina, siempre discutiendo con Mick, con la cara más larga de lo normal. “Era una gringa mustia. No tenía senos”, me dice la Pardo, antes de bajar de mi auto estacionado frente al teatro Canout. “A mí me crecen cada año”, añade riéndose. Años después es curioso darse cuenta que el Rolling Stone no aparece ni un segundo en Fitzcarraldo, pero sí en dos documentales que incluyen el detrás de cámaras de la película: Herzog eliminó su papel del guión final.
Entonces le vuelvo a preguntar lo que todos quieren saber, su actuación detrás de la Nikon portátil que llevaba y por qué nadie de los que estuvieron durante la filmación en Iquitos habla de ella. La vedete agita su cabellera y me aclara: “Si hay alguna experiencia, me pertenece sólo a mí”…
A sabiendas del currículum sexual de Jagger, lo más probable es que en Iquitos no sólo los mosquitos la hayan picado.

MONIQUE PARDO Y MICK JAGGER

 REEDITAN LIBRO DE CUCHO PEÑALOZA EN ESPAÑA
Los Rolling Stones lo hacen famoso

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El conductor del programa TV Rock, Cucho Peñaloza, anunció que su libro publicado en España, “Los Rolling Stones en el Perú”, se volverá a vender en nuestro país y en toda hispanoamérica reeditado desde la Madre Patria, donde la primera edición también se acaba de agotar.
En ese libro, Cucho y Sergio Galarza narran las actividades de los Rolling Stones en el Perú y hay un capítulo en la historia dedicado a la vedette Monique Pardo, quien fue una de las peruanas que tuvo contacto directo con el mítico vocalista de Los Rolling Stones, Mick Jagger, cuando éste vino al país en 1981 para grabar en la selva amazónica la película “Fitzcarraldo”.
“Apenas me enteré de su visita me fui a buscarlo, me hice pasar por una periodista. Le pedí una charla y él aceptó. Nos encontramos en la piscina del hotel. Y lo que pasó después lo guardo para las entrevistas que me harán los medios españoles, porque ellos pagan y bien”, dijo muy pícara Monique.
Por su parte, Cucho no oculta su alegría por la acogida que el libro ha tenido en España. “No puedo estar más que contento. Lancé el libro no por ganar dinero, sino como un homenaje al grupo que admiramos”.-

2007 o 2008 creo que es esta nota …

Versión Española

 

Versión Peruana …….

Libro Rolling Stones en Perú :Prensa Española y felicitaciones de Ivan Thays

SATISFACCIÓN
Mi estimado Julián Rodríguez, escritor y miembro de Periférica, envía a sus contactos un email entusiasmado sobre la acogida en prensa que está teniendo en España la publicación del libro de Cucho Peñaloza y Sergio Galarza, Los Rolling Stones en Perú. Cito textualmente su feliz comentario para que vean que los Rolling aún pueden dar Satisfacción.
Dice Julián: “Excelente noticia: nuestro primer título de la rentrée, LOS ROLLING STONES EN PERÚ, que presentaremos en público el próximo 28 de septiembre en la FNAC de Callao, Madrid, está alcanzando un éxito de difusión que está sorprendiendo a todos: esta semana pasada, después de que Sergio Galarza y Cucho Peñaloza vía tefefónica,  fueran entrevistados en los programas culturales más importantes de la radio española, los dos principales programas generalistas, en la Cadena Ser y en Radio Nacional de España, con millones de oyentes, recomendaban vivamente el libro .Y ¡40 periódicos! españoles de difusión nacional o regional reproducían estos últimos días diferentes  notas de prensa o sus propias reseñas… Amén de otros tantos de América Latina: Argentina, Brasil, Perú, Uruguay…De todos estos países nos van llegando pedidos de este título y solicitudes para contactar con los autores de un modo que está a punto de desbordarnos.
   Aquí, en este correo, hacemos un poco de resumen (breve) de lo que está siendo la difusión de este libro, que va a continuar, al menos, dos o tres semanas más. (Muy pronto comenzarán a aparecer reseñas en los suplementos nacionales y en las revistas de música y literatura.) Gracias a todos.”
Iván Thays
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16 septiembre 2007

LOS ROLLING STONES EN PERÚ EN DOMINICAL

El suplemento DOMINICAL, que se distribuye los domingos con veintisiete periódicos españoles (entre ellos, El Periódico de CataluñaEl Periódico de ExtremaduraEl Periódico de AragónLa Voz de AsturiasDiario de CórdobaMediterráneoLa Voz de Almería, El Día de Valladolid…) dedica hoy media página a Los Rolling Stones en Perú, bajo el título Satisfaction indígena y el antetítulo Perú, el refugio de Los Rolling. Firma J. Andreu.

La selva encierra montones de historias sobre trastornos, pero no fue eso lo que le ocurrió a Mick Jagger en Perú, donde vivió un rodaje durísimo, el de Fitzcarraldo. El cantante de los Rolling Stones confraternizó con los indígenas, bebió cachaza y fumó pasta con ellos, disfrutó de la paz y la libertad que le brindaba el anonimato. La película, tras una interminable sucesión de problemas, se terminó finalmente con otros actores. Éste es sólo uno de los episodios de la banda británica en un país con el que mantuvo una peculiar relación y que ha sido relatado por Sergio Galarza y Cucho Peñaloza en el libro Los Rolling Stones en Perú (editorial Periférica).
Jagger y el guitarrista Keith Richards llegaron allí por primera vez a finales de los 60 “en busca de la magia”, según sus propias palabras. Lo que encontraron fueron aventuras, drogas, extravagancias, sexo y, claro, música.

posted by editorial periférica @ 12:16 PM    

LOS ROLLING STONES EN PERÚ EN EL NORTE DE CASTILLA, HERALDO DE ARAGÓN, PERÚ 21 y METRO

Diferentes versiones de la nota de EFE que aparecía en Diario Vasco, ha sido publicada también recientemente en El Norte de CastillaHeraldo de Aragón, Perú 21 y Metro, entre otros medios regionales y gratuitos:
http://www.nortecastilla.es/20070916/cultura/libro-recoge-anecdotas-viaje-20070916.html
http://www.heraldo.es/heraldo.html?noticia=208578
http://www.peru21.com/p21online/Html/2007-09-15/onp2espectaculo0785237.html
http://www.diariometro.es/es/article/efe/2007/09/15/294672/index.xml

posted by editorial periférica @ 12:02 PM    

LOS ROLLING STONES EN PERÚ EN DIARIO VASCO

A partir de una información elaborada y divulgada por la agencia EFEDiario Vasco de San Sebastián publica hoy domingo la siguiente información: “Un libro relata el viaje de Jagger y Richards por Suramérica en los sesenta. Los Rolling Stones en Perú relata un episodio poco conocido del grupo británico“. La firma Laura Sanz-Cruzado.
A finales de 1968, Mick Jagger y Keith Richards decidieron huir del acoso mediático y policial que vivían en el Reino Unido y partir a Sudamérica en un viaje del que ahora da cuenta el libro Los Rolling Stones en Perú, que acaba de publicarse en España. Narrado por el escritor peruano Sergio Galarza y el locutor radiofónico Cucho Peñaloza -también peruano-, el libro, publicado por la editorial extremeña Periférica en un pequeño formato, recopila leyendas, testimonios y anécdotas sobre la visita de los miembros de la banda al país andino, y sobre una posterior de Jagger para participar en 1981 en el rodaje del filmeFitzcarraldo.

«El viaje a Perú supuso un respiro para ellos, ya que entonces se encontraban en un momento muy crítico tras varios arrestos por posesión y tráfico de drogas en el Reino Unido y después de que el guitarrista Brian Jones hubiese sido prácticamente separado del grupo», explicó Sergio Galarza.
Con el propósito de encontrar «un poco de calma para pensar en la continuidad del grupo en un lugar donde no fuesen reconocidos», Jagger y Richards, en compañía de sus novias de entonces, Marianne Faithfull y Anita Pallenberg, aterrizaron a finales de 1968 en Suramérica, donde primero pasaron unos días en Brasil y después, ya sin Marianne, partieron a Perú. «Yo creo que ellos no tenían ni idea de donde estaban. Se encontraban desesperados por abandonar el Reino Unido y optaron por Sudamérica porque era un lugar que sonaba exótico y en el que pensaban que pasarían desapercibidos, y es probable que en ningún lugar del mundo se hayan sentido más tranquilos», aseguró el escritor.
Esa visita dejó una serie de escándalos y leyendas como sus expulsiones de los lujosos hoteles Crillón y Bolívar, acusados de hippies, y sus supuestos paseos semidesnudos por el entonces exclusivo balneario limeño de Ancón, que ahora recogen Galarza y Peñaloza en su libro. Pero también dejó la canción Honky Tonk Women, la última que grabaron con Brian Jones.
«Aún hoy mucha gente sigue sin creerse que los Stones estuvieran en Perú y con la intención de aclararlo quisimos hacer este libro, en el que sólo recogemos los testimonios de quienes realmente les conocieron y ofrecemos una visión más desnuda de Jagger y Richards», explicó Galarza, quien definió su obra como «la voz del fan».
En la foto, Mick Jagger en la selva peruana durante el rodaje de Fitzcarraldo.
posted by editorial periférica @ 9:04 AM    

15 septiembre 2007

LOS ROLLING STONES EN PERÚ EN TIEMPO

J. M. Goicoechea recomienda en la sección “La Cultura”, de la revista Tiempo de esta semana Los Rolling Stones en Perú:
“A finales de 1968, Keith Richards y Mick Jagger pasaron una temporadita en Perú –tenían algún problema con la justicia británica–; en los 80, fue Jagger quien estuvo en la selva amazónica peruana, rodando elFitzcarraldo de Herzog (aunque no apareció, luego, en el montaje final). Enmarcado por la crónica de estos dos momentos, este libro es un interesante ensayo sobre una de las mejores épocas de una de las grandes bandas del rock. Atención a los flirteos de Jagger con una vedette local –Monique Pardo– o a alguna juerga del cantante junto a los trabajadores de la caña en la selva.”

Enlace: http://www.tiempodehoy.com/default.asp?idpublicacio_PK=50&idioma=CAS&idnoticia_PK=44964&idseccio_PK=614&h=070914

posted by editorial periférica @ 10:51 AM    

14 septiembre 2007

LOS ROLLING STONES EN PERÚ EN EL PERIÓDICO DE CATALUÑA

Ramón Vendrell firmaba ayer esta reseña de Los Rolling Stones en Perú en el suplemento Exit de El Periódico de Cataluña bajo el título “Cosas que necesita saber de los Stones”:

Sí, yo también pensaba que el mundo necesita otro libro sobre los Rolling Stones tanto como otro libro sobre la guerra civil española (entiéndanlo, forofos de Sus Sobadas Majestades y de la memoria histórica: a algunos la repetición no nos estimula igual que cuando éramos niños).
Pero fui abducido por un título y una portada. El título: Los Rolling Stones en Perú. La portada: una “fotografía del ganador de un concurso de dobles de Mick Jagger celebrado en la selva peruana”, según informa el crédito de la imagen. A Diane Arbus le habría gustado dispararla.
El libro, firmado por Sergio Galarza y Cucho Peñaloza , es un reportaje que rastrea el paso de Mick Jagger, Keith Richards y Anita Pallenberg por Lima en 1969 y el de Jagger por la selva peruana para actuar a las órdenes de Werner Herzog en el demencial rodaje de Fitzcarraldo a caballo de 1980 y 1981. Los entrevistados no hacen grandes revelaciones, pero permiten a Galarza hilvanar una crónica deliciosa y evocadora de los días peruanos de los dos stones.
Me corrijo: saber que Jagger, Richards y Pallenberg “se convirtieron en la sensación a bordo del yate de Alfredo Hohagen, el Maraya, el más grande de todo el Yatch Club” del balneario limeño de Alcón, que Jagger frecuentaba en Iquitos la discoteca Far West y que la vedette Monique Pardo, en la piscina del Holiday Inn de Iquitos, “deseaba que una anaconda se tragara a su novio” para así poder ella “hacer lo mismo con un rolling stone” me parece absolutamente necesario. Además, Galarza hace gala de una saludable y a menudo tronchante irreverencia (“las piedras más famosas post-descubrimiento de Machu Pichu”) y es fan de Brian Jones.
Ramón Vendrell
posted by editorial periférica @ 6:42 PM    

11 septiembre 2007

LOS ROLLING STONES EN PERÚ EN LA CLAVE

Revista La Clave. Esta misma semana. “Los Rolling en Perú”, así se titula la nota que publica la sección “Recomendaciones” en Cultura.
En 1969 Mick Jagger y Keith Richards hicieron un viaje por Perú. Dos escritores han seguido las huellas
Sergio Galarza y Cucho Peñaloza son dos jóvenes periodistas y escritores limeños enamorados de la banda inglesa. Se lo saben todo de los Rollings, sus canciones, sus movimientos, sus trucos, sus miserias y sus leyendas. Así que no les ha sido difícil emprender una búsqueda de las huellas que los dos líderes dejaron en su país. Es más, sus conocimientos les han ayudado a interpretar gestos y explicar coincidencias. Las pistas les llevan a recordar el alarde que hicieron los periódicos limeños ante la llegada de tan insignes personajes y la rigidez de los hoteles Crillón y Bolívar que los echaron porque los músicos no estaban dispuestos a cumplir sus rígidas normas. Alucinaron Mick y Keith porque esos camareros y gerentes no les permitieron andar en chanclas o sin camisa a tan grandes músicos. Los periodistas han seguido pistas y huellas en forma de testimonios de jóvenes que entonces se encontraron con los dos Rolling o que estuvieron en las fiestas en las que participaron o vieron a Mick Jagger paseando desnudo por le balneario limeño de Ancón. En el librito que publica Periférica siguen la pista de los viajeros a Cuzco y hacen un leve recorrido por los momentos de los Stones, entre ese 1969 y el 1981, cuando Jagger vuelve a Perú, en ese caso a Iquitos, para rodar la película Fitzcarraldo, de Werner Herzog. Un entregado e irónico homenaje con la portada del indígena que ganó entonces el concurso de imitadores de Mick Jagger.
posted by editorial periférica @ 7:37 PM    

LOS ROLLING STONES EN PERÚ EN LAS PROVINCIAS

Bajo el título “Mick Jagger buscaba magia” firmaba Miguel Guillem esta nota sobre Los Rolling Stones en Perú en Las provincias, de Valencia. Fue el sábado pasado:

Esta quiere ser la breve reseña de una editorial y de uno de sus libros. Lo destacable de Periférica es, ya lo indica su nombre, su condición de empresa en la periferia de los centros culturales españoles: no está ni en Madrid ni en Barcelona, sino en Cáceres. Le anima además la voluntad imaginativa: sus libros rehúyen lo convencional y trillado. Periférica puede sorprender a sus lectores, y eso es cada día menos frecuente. Con sus textos entre la erudición, lo insólito y lounderground, se ha convertido en una editorial a seguir por los lectores inquietos.
El primer título de Pequeños Tratados, nueva colección de Periférica, es Los Rolling Stones en Perú. Firmado por el joven escritor peruano Sergio Galarza y el periodista de la misma nacionalidad Cucho Peñaloza, narra la historia de una búsqueda: la de las huellas de los Sto nes más allá del océano. En los hoteles del centro de Lima, en Cusco y en la selva amazónica, entre indígenas amantes del aguardiente y top models con casa en Marbella. Interesante aproximación a la polémica banda inglesa y sus contradicciones. Finales de los 60. Años dramáticos y prodigiosos. Matan a Martin Luther King. Mayo del 68. Matanza de Tlatelolco (México): decenas de estudiantes son asesinados por su propio gobierno en una manifestación. Dictaduras en Latinoamérica… En 1969, Jagger llega a Perú en compañía de Keith Ri chards y Anita Pallenberg. ¿Qué buscan? En declaraciones al Sunday Express, Jagger declaró: “Magia”.

Enlace: http://www.lasprovincias.es/valencia/prensa/20070908/cultura/mick-jagger-buscaba-magia_20070908.html

posted by editorial periférica @ 7:27 PM    

05 septiembre 2007

LOS ROLLING STONES EN PERÚ EN EFE EME


Juan Puchades publica en la revista de actualidad musical efe eme de septiembre esta nota:

Un libro revela datos sobre las andanzas de los Rolling Stones en Perú

En 1969, Mick Jagger y Keith Richards acompañados de Anita pallenberg llegaron a Lima en viaje privado. Pero aquello de pasearse sin camisa por los pasillos de los hoteles hizo que les desalojaran de dos de ellos, porque, para qué engañarnos, en aquellos momentos y en Perú los Stones impresionaban poco… De estas andanzas dan cuenta Sergio Galarza y Cucho Peñaloza en el libro Los Rolling Stones en Perú (editorial Periférica), un libro que repasa aquellos días, tratando de buscar, en algunas ocasiones en vano, a aquellos que estuvieron cerca de la pareja de rockeros. Porque dieron algunas entrevistas, se dejaron fotografiar e incluso escandalizaron un poco a la sociedad de la época paseando “sus intimidades” por el balneario Ancón, donde incluso tuvo que intervenir la policía…
El grueso del libro se completa con la segunda visita de Jagger a Perú, en 1981 para actuar en el rodaje de Fitzcarraldo, la película de Werner Herzog. Aunque su papel fue suprimido en el montaje final al no poder incorporarse el Stone a la segunda parte del abrupto rodaje. De nuevo se busca a quienes conocieron o intimaron con Mick y se trata de relatar sus andanzas en aquellas semanas en las que, parece ser, Jagger disfrutó del anonimato y del país. Pero, el libro se debió de escribir antes, no se recogen esas declaraciones de Julian Temple en las que contaba los rituales en el pene a los que, según él, Jagger se sometió en la selva y de las que EFE EME se hizo eco en mayo de este año en una entrega de La Semana Bizarra.
Un libro bien escrito, que se lee en un suspiro y que aporta información que será útil para estudiosos de los Rolling Stones.
Por cierto, el sujeto de la portada ganó un concurso de dobles de Mick Jagger celebrado en la selva peruana…

Enlace: http://www.efeeme.com/noticias/noticias_ficha.aspx?id=948

posted by editorial periférica @ 9:10 AM    

01 septiembre 2007

“AVANCES” DE LOS ROLLING STONES EN PERÚ EN LA PRENSA

Ya podéis encontrar “avances” de la aparición de nuestro último título en periódicos como Sur, de Málaga:
http://www.diariosur.es/20070830/mas-actualidad/gente/libro-recupera-polemica-estancia-200708301746.html
Granada Hoy:
http://www.diariogranadahoy.com/155730_ESN_HTML.htm
El Comercio, de Perú:
http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2007-08-05/imecluces0765320.html
ADN, diario gratuito de Madrid y Barcelona:
http://www.adn.es/cultura/20070730/NWS-1401-Escritor-Rolling-Stones-Madrid-Peru.html
El programa de Diego Manrique en Radio3El Ambigú, que lo recomienda:
http://ambigu.radiotres.org/archives/004303.html
El diario digital Siglo XXI:
http://www.diariosigloxxi.com/noticia.php?ts=20070830144242
Etcétera.
Reproducimos a continuación dos de estas notas:

“Escandalosos Rolling Stones”. Jesús Arias. Granada Hoy
En Perú aún recuerdan el día, hace ya muchos, muchísimos años, en que Mick Jagger y Keith Richards llegaron al país en plena turbulencia de la fama, salpicados con los escándalos de las drogas y marcados por las letras de sus canciones. Fueron un ciclón. Eso es lo que repasan ahora en el libro Los Rolling Stones en Perú(editorial Periférica) los periodistas Sergio Galarza y Cucho Peñaloza que tratan de emular aquellos días.
Todo sucedió a finales de 1968, cuando el grupo estaba sumergido en plena crisis con su guitarrista Brian Jones a causa de su abuso de las drogas y acosado por la policía británcia que iba tras ellos para intentar meterlos en prisión. Keith Richards y Mick Jagger necesitaban un respiro y, con sus respectivas novias, Anita Pallenberg y Marianne Faithfull, decidieron viajar primero en crucero hacia Brasil y luego, en avión, hasta Perú.
De aquel viaje surgirían canciones como Honky tonk women y Jagger y Richards volverían a Londres algo más relajados. Pero su paso por Perú aún se conserva en las hemerotecas, donde quedan rastros de las noticias de expulsiones de hoteles y enfrentamientos en bares con la gente.
Los autores han entrevistado a aquellas personas que tuvieron la oportunidad de conocer a Jagger y Richards o acudir a alguna de aquellas fiestas a las que eran invitados y en que el elemento común eran las montañas de coca y marihuana que consumían todos los presentes.
El libro es también un repaso por el resto de la carrera de los Rolling Stones y sirve para explicar el fervor y la pasión que la banda despierta todavía en países como Brasil, Perú, México o Argentina. El contraste entre el pueblo llano, que no tenía ni idea de quiénes eran aquellos dos melenudos, y el de una sociedad que quería codearse con ellos explica cuál ha sido la tónica siempre en la vida de los Stones.

“Un libro recupera la polémica estancia de los Rolling Stones en Perú a finales de la década de los 60”. Europa Press. Sur
Los periodistas peruanos Sergio Galarza y Chucho Peñaloza recorren paso a paso los lugares visitados por los Rolling Stones en su viaje iniciático a Perú, a finales de la década de los 60 y en una época en la que confluyen el asesinato de Martin Luther King con la matanza de Tlatelolco o las dictaduras en Latinoamérica, en la obra Los Rolling Stones en Perú (Periférica).
Este trabajo, una edición especial a partir de la aparecida en Perú en 2004, supone una búsqueda de la banda de rock más longeva de la historia a lo largo del país sudamericano, mientras, como telón de fondo, se cuenta la historia del grupo disco a disco.
En 1969, Mick Jagger llega a Perú en compañía de Keith Richards y Anita Pallenberg, novia de éste último, todos ellos con la intención de encontrar ‘magia’, según declararon a su llegada. No sería este el único viaje de Jagger a Perú, donde más tarde rodaría Fitzcarraldo a las órdenes de Werner Herzog y junto a Klaus Kinski y Claudia Cardinale.
Las drogas, las mujeres y los conciertos van pasando por las páginas de este ensayo que sirve de aproximación a la banda inglesa y a sus contradicciones, escrito por dos de los periodistas más famosos del país andino.

posted by editorial periférica @ 9:44 AM    

27 agosto 2007

NUEVO TÍTULO DE LA COLECCIÓN “PEQUEÑOS TRATADOS”

LOS ROLLING STONES EN PERÚ, de Sergio Galarza y Cucho Peñaloza.
Estará en librerías a partir del lunes 3 de septiembre.
Segundo título de la colección “Pequeños tratados”, cuyo lema es “Entre la erudición y el underground“, y cuyo nombre nace de unas palabras de Walter Benjamin al comienzo del Trauerspiel.

Un reportaje de “no ficción” que también es un ensayo y un tratado, y casi un travelogue.
Una sorprendente quest en busca de los Rolling, la banda de rock más longeva de la historia, y una de las que más dinero y escándalos ha producido, a lo largo de ese país latinoamericano, mientras, como telón de fondo, se cuenta la historia del grupo disco a disco, escándalo a escándalo. Cuatro décadas de «exotismo» y evasión.

Finales de la década de los sesenta. Muere Martin Luther King. Mayo del 68. En México se produce la matanza de Tlatelolco: decenas de estudiantes son asesinados por su propio gobierno en una manifestación. Dictaduras en Latinoamérica… Un año después, Mick Jagger llega a Perú en compañía de Keith Richards y Anita Pallenberg. ¿Qué buscan? En sus declaraciones al Sunday Express aseguran que «magia». ¿Es eso cierto?
No sería el único viaje de Jagger a Perú, donde más tarde rodaría Fitzcarraldo, la famosa película de Werner Herzog, con Klaus Kinski y Claudia Cardinale.

Este libro es la historia de una búsqueda: la de las huellas de los Sto­nes más allá del océano. En los hoteles del centro de Lima, en Cusco y en la selva amazónica, entre vedettes casi surrealistas y fans muy tenaces, entre indígenas amantes del aguardiente y top models con casa en Marbella. Y una excelente aproximación —todo un tratado— a la banda inglesa y a sus contradicciones. En definitiva, la historia de una pasión.

Información sobre los autores en http://www.editorialperiferica.com/

Rolling Stones : Concierto en club de Paris Hoy después de 5 años

Tonight the Rolling Stones pitched up at a club in the north of Paris for an impromptu secret gig and rocked the house to its foundations.

600 lucky fans packed into the tiny La Trabendo rock club to witness Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts and Ronnie Wood launch through a quick-fire barrage of hits, as well as one or two surprises.

After rehearsing in Paris and recording two new belters, ‘Doom and Gloom’ and ‘One More Shot’, as soon as the band hit the stage it was obvious they were out to have a good time and to celebrate five decades of treading the boards.

Right from the start, The Stones went back to their Marquee Club roots and launched into ‘Route 66’. Mick bantered with the crowd in French whilst Keith Richards cranked out his bluesy licks on ‘It’s Only Rock and Roll’. Then the twin guitars of Ronnie Wood and Keith trading on the Muddy Waters classic ‘Champagne and Reefer’. Charlie Watts, as always, occupied the drum riser with quietly amused dignity whilst emphasising his rock ‘n’ roll credentials throughout the set. Charlie WAS good tonight.

With long term keyboardist Chuck Leavell and bass player Darryl Jones also in tow, the Rolling Stones tore through a set which included ‘Miss You’, ‘Tumbling Dice’, Start Me Up’, ‘Midnight Rambler’ and ‘Jumping Jack Flash’ and the live debut of new single ‘Doom and Gloom’.

Mick Jagger was all frenetic energy, strutting around the stage and working the crowd, whilst his Glimmer Twin Keith Richards proved he is a master guitar player, effortlessly throwing shapes, laughing and joking with the band, foot stomping as always, as he turned out classic riffs. Hissidekick Ronnie shone throughout but especially through the funk of ‘Miss You’.

This was the Rolling Stones stripped bare, a fast rattle through the Stones’ catalogue, drawing upon five decades worth of material, all sounding as fresh as ever.

The crowd – who only paid 15 Euros for their tickets- went wild as the Stones came back on stage for an encore of ‘Jumping Jack Flash’ and ‘Brown Sugar’…a hot and sweaty night, the Stones back where they belong.

They came to Paris, they played, they conquered…and after an hour’ set, they were gone.

Whilst thousands will witness the band on their four arena shows in London and New York later this year, few will get to experience the Stones deliver in such an intimate, sweaty environment – it was a night to remember.

Set List:

Route 66

It’s Only Rock and Roll

Shattered

When The Whip Comes Down

Champagne and Reefer

Doom and Gloom

Miss You

Tumbling Dice

Start Me Up

Midnight Rambler

Jumping Jack Flash

Brown Sugar

Route 66 was right on. Keith was strong on the solo. Just great.

It’s Only Rock’n Roll with lots of smoke on stage. Too much. I wanted to see the band, and all I saw was smoke. But they sounded great. And again Keith did a great, great solo. I was wondering if Keith would do this through the show. Normally he is saving the best for the last.

Shattered : Mich is throwing his black jacket. He has got thre layers of cloths and he is now down to two. He is moving around like a madman on Manhattan, and it seems like is is on some sort of youth pill. I do know Mick would be on a pention plan by now, if he was a regular worker on a payroll, but this is not the average Mick. Ronnie is doing a great solo by the way.

When The Whip Comes Down: Mick with guitar. Ronnie pushed forward to the front of the stage by Mick. Mick and Keith at the back with Charlie, sharing the moment in an unforgettable silent “eye by eye contact” saying how great this is.

Champaign And Reefer: Keith is using the same black Gibson for the first five songs. Darryl has got a microphone, he is singing at times, Chuck is doing more singing. There are only 6 guys on stage, like in the 60’s. No backup musicians. No horns or saxophone. Just the Stones. And it is sounding great. This is a blues classic and it is again great.

Doom And Gloom: May be I had too high expectations for this one. I loved it in th studio version, and was sure it would be a classic live song. But it was more of a standard. I was missing the little extra we get on the monster songs like “Gimme Shelter” and “Street Fighting Man”. It was more like “Oh No …”. A good new song mut nothing outstanding.

Miss You: Mick on guitar with open tuning. Darryl doing an amazing solo playing. Mick harmonica. Ronnie solo. Perfect!

Tumbling Dice: Yes! It can be done without brass, and it is great! Keith is sharp and great, Ronnie is taking care of the solo playing.

Start Me Up: You can feel Mick is working the crowd like he is on a short contract. Onl 12 songs tonight. Lots of energy left. Working hard on the crowd, and it is easy tonight. Everybody is hands up and smiling faces as they do Start Me Up. This was just like the old days, like when Mik was just a young singer, except this is now 50 years later. I am amazed.

Midnight Rambler: If Mick was great on Start Me Up then he was outdoing himself on Rambler. Dancing, entertaining, waking up those few in the crowd who might still be a bit resistant. By now he had the crowd in his hands. And Rambler was just mmmmmmmm great!

They leave the stage. So I think this was a set of just eleven songs. Not really…

Charlie is back from behing the stage first. He is running a long drumroll while waiting for his band mates.

Jumping Jack Flash: Strong, fast, short, tight, feeling the show is coming to a sad end all too soon.

Brown Sugar: For the second time tonight NMick is pushing Ronnie forward to the front of the stage. What used to be a saxophone solo is now a great guitar solo done by Ronnie. This is a club show and again it is tight and short, so it feels like it is ending all too soon.

Final bow. Charlie is spotting a fan at the front row and he is actually picking up a pen and signing the cover. I can’t believe what I am seeing. The security guy is trying to signal the fact that the rest of the band is now half way to the hotel, well almost, so Charlie does this one which is great.

ROLLING STONES : Show en club de Paris escrito acá el 30 de Septiembre

Rolling Stones : NUEVAS NOTICIAS de los shows de este 2012 ( off the record )

Publicado el septiembre 30, 2012

Los Rolling Stones darán 2 shows en Octubre y Noviembre en Londres, dos enNueva York ( se hablan de lugares no muy grandes )

Esto es el comienzo de  ”Esperemos ” de un tour mundial “

 

Ahora me llegan estas noticias del Stones Camp 

El equipo de los Stones está en ruta a París para ensayos a finales de la semana entrante, va a ver  un show en un CLUB en París sólo  Chuck Leavell y a Darryl Jones tocarán con los Stones en Paris ,  no hay backing vocals o vientos, no está Bobby Keys con su saxo

En los shows van a haber MUCHOS INVITADOS ESPECIALES

Esperemos  que sea oficial …………

 

Rolling Stones,Ovacionados en el cine antes de Crossfire Hurricane ( video )



The Rolling Stones come on stage at Leicester Square Odeon to introduce their 50th anniversary documentary premiered tonight

Rolling Stones Crossfire Hurricane …….. OVACIONADOS