The Cure : Por dónde entran y salen del estadio (firmas de cuatro integrantes)

THE CURE CUCHO PEÑALOZA

 

 

Firmas de los cuatro músicos de The Cure  .Robert Smith nunca salió para la prueba. Los cuatro músicos se fueron a la prueba de sonido a las 2 y 30 pm  en una van gris escoltados por un carro policía medio viejo. Robert Smith nunca bajó y yo ya me voy al concierto.

La van  que los llevaba entraría ( escuché al que coordinaba la seguridad ) por Cafae, velatorio av Petit Thouars  al estadio y por ahí saldrán …

Nos vemos ..

The Cure en Argentina dieron un gran show ….Lee

Imagen

the cure en argentina cucho peñaloza

The Cure en Buenos Aires, el review. Por José Navarro.

Es realmente difícil hablar de una manera crítica de una banda por la cual uno siente muchísimo cariño. Pero a no ser necios, estamos ya con unos años mas encima, y podemos asumir esos riesgos sin temor alguno a quedar como un obsecuente o como un idiota. Podemos asumir esos papeles de manera consciente o no, pero en circunstancias como un show de The Cure, no podemos, ni debemos hacerlo.
The Cure tiene un extraño camino recorrido en sus campos musicales, sembrados y regados con esmero con semillas levantadas de tiempos inmemoriales, de campos que en algunos tiempos fueron prolíficos también, y de los que Robert Smith y compañía han sabido aprovechar. En el marco de su gira Latinoamericana, la consigna obvia era decirnos que estaban vivos pero no coleando, sino que estaban a contramano de un movimiento que los hizo padrinos sin que ellos lo pidieran, con estatuas de diferentes tamaños en altares en todo el mundo, pero que tenían sus rostros desdibujados. Siempre me pregunto que pensaría (o que piensa) el Sr. Robert Smith cuando se da cuenta de lo que ha creado. Hordas de gente que siguen pensando que está deprimido llorando en un rincón de su casa, o que piensan que su corazón roto no se va a recuperar jamás. Nada de esto es cierto, ya nos tenemos que haber dado cuenta hace años. Ellos asumieron simplemente en papel que esta hecho a su medida: Hacer buenas canciones, con un pequeño toque siniestro por acá, una que otra melodía que roza lo vulgar por acá, pero eso si: siempre con decencia, y hasta a veces con las mismas ropas.
La banda que nos expuso su fuerza musical anoche, está hecha a imagen y semejanza de una musa inventada por Smith, pero aprobada en un cónclave real con el bajista sempiterno Simon Gallup, que ejerce con poderes infinitos e ilimitados también el ministerio de la solidez de la banda. Jason Cooper en la batería estuvo muy bien, teniendo en cuenta que hace muchos años ya que está en este baile, pero por momentos, peligrosos por cierto, el fantasma de su predecesor, Boris Williams, sobrevolaba su cabeza. Boris esté donde esté, ya ha bendecido al bueno de Jason, así que el resultado es positivo. Roger O´Donnell, tiene en sus manos el trabajo de adornar los temas con salidas y ocurrencias muy efectivas, y su intermitente trabajo en la banda desde 1988, ha hecho que al conocer las manías de los demás, se le note relajado y positivo. Aunque no sea tan fácil. El que las tenía difícil era el guitarrista. Reeves Gabrels, que a pesar de su trabajo con David Bowie y sus Tin Machine en los años 90, tenía que llenar los espacios sonoros que dejaba Robert cuando se dedicaba a cantar mas que a tocar su propia guitarra. Reeves lo hizo, y fué tan sólido como una pared no hecha de cartón piedra como debería estar escrito en el manual, sino hecha de notas concatenadas, ordenadas de manera tal, que no deje fisuras notorias. La sorpresa de la noche junto a Simon Gallup, que sin mucho esfuerzo, captó la atención del respetable con el inobjetable atractivo de dar a notar que estaba haciendo su trabajo, y muy bien.
La lista de temas del show de Buenos Aires, 40 en total, recorrió la mayoría de sus discos, e inclusive hubo algunas sorpresas memorables, incluyendo perlas que a mas de uno (me incluyo) emocionó sobremanera. El público estuvo a la altura de las circunstacias, y Robert lo agradeció, hablando mas de lo acostumbrado y apoyaba los mensajes de sus temas con gestualización mas que efectiva. Se notaba que lo estaba disfrutando, pero no en una faceta cuasi onanista como un músico de jazz, sino por el hecho que simplemente las cosas le estaban saliendo mas que bien.
He notado que a varias personas no les gustó demasiado el recital, quizás por que esperaban algún pedido personal, o un gesto de bajo valor, pero esto es así, subjetivo y popular. la verdad de las cosas es que fué un show muy lindo y disfrutable, extenso y con climas variados, manejados de manera correcta.
Nunca me creí esas historias entrecruzadas que se oían en los años 80, que terminaron siendo mitos urbanos que poseían máscaras de papel. La realidad es la música, y anoche estuvo mas que presente. Si, Smith está con sobrepeso, su maquillaje estaba medio corrido, su cabello mas desprolijo que nunca, su voz llegaba a las notas con un poco mas de esfuerzo que en los años 80, y así podemos enumerar muchísimas cosas mas. Pero para los que estuvimos ahí, será una noche inolvidable, para bien o para mal, que es lo que importa.
Muchas bandas en los años 80 hicieron una carrera, y tras iluminarse, se apagaron en el mas horrible de los olvidos, para renacer en estos tiempos con propuestas revisionistas y de toque mas que nostálgico, con resultados variados. Mas que loable. Mi impresión es que Robert y cía. no querían llegar a eso, y decidieron homenajearse a si mismos, pero no con una posición triste y mas que fácil de hacer. Su papel está claro, y había que cumplirlo. Vinieron, tocaron, se fueron.
Alopecia, sobrepeso, falta de piezas dentales, años, abundaba en el estadio. Eso es parte de la historia personal de cada uno, y estoy seguro que The Cure también lo es.

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The Cure : La noche de ayer, qué concierto ……….NEVER ENOUGH

  1. the cure 2013 cucho peñaloza

Es realmente difícil hablar de una manera crítica de una banda por la cual uno siente muchísimo cariño. Pero a no ser necios, estamos ya con unos años mas encima, y podemos asumir esos riesgos sin temor alguno a quedar como un obsecuente o como un idiota.Podemos asumir esos papeles de manera consciente o no, pero en circunstancias como un show de The Cure, no podemos, ni debemos hacerlo.
The Cure tiene un extraño camino recorrido en sus campos musicales, sembrados y regados con esmero con semillas levantadas de tiempos inmemoriales, de campos que en algunos tiempos fueron prolíficos también, y de los que Robert Smith y compañía han sabido aprovechar. En el marco de su gira Latinoamericana, la consigna obvia era decirnos que estaban vivos pero no coleando, sino que estaban a contramano de un movimiento que los hizo padrinos sin que ellos lo pidieran, con estatuas de diferentes tamaños en altares en todo el mundo, pero que tenían sus rostros desdibujados. Siempre me pregunto que pensaría (o que piensa) el Sr. Robert Smith cuando se da cuenta de lo que ha creado. Hordas de gente que siguen pensando que está deprimido llorando en un rincón de su casa, o que piensan que su corazón roto no se va a recuperar jamás. Nada de esto es cierto, ya nos tenemos que haber dado cuenta hace años. Ellos asumieron simplemente en papel que esta hecho a su medida: Hacer buenas canciones, con un pequeño toque siniestro por acá, una que otra melodía que roza lo vulgar por acá, pero eso si: siempre con decencia, y hasta a veces con las mismas ropas.
La banda que nos expuso su fuerza musical anoche, está hecha a imagen y semejanza de una musa inventada por Smith, pero aprobada en un cónclave real con el bajista sempiterno Simon Gallup, que ejerce con poderes infinitos e ilimitados también el ministerio de la solidez de la banda. Jason Cooper en la batería estuvo muy bien, teniendo en cuenta que hace muchos años ya que está en este baile, pero por momentos, peligrosos por cierto, el fantasma de su predecesor, Boris Williams, sobrevolaba su cabeza. Boris esté donde esté, ya ha bendecido al bueno de Jason, así que el resultado es positivo. Roger O´Donnell, tiene en sus manos el trabajo de adornar los temas con salidas y ocurrencias muy efectivas, y su intermitente trabajo en la banda desde 1988, ha hecho que al conocer las manías de los demás, se le note relajado y positivo. Aunque no sea tan fácil. El que las tenía difícil era el guitarrista. Reeves Gabrels, que a pesar de su trabajo con David Bowie y sus Tin Machine en los años 90, tenía que llenar los espacios sonoros que dejaba Robert cuando se dedicaba a cantar mas que a tocar su propia guitarra. Reeves lo hizo, y fué tan sólido como una pared no hecha de cartón piedra como debería estar escrito en el manual, sino hecha de notas concatenadas, ordenadas de manera tal, que no deje fisuras notorias. La sorpresa de la noche junto a Simon Gallup, que sin mucho esfuerzo, captó la atención del respetable con el inobjetable atractivo de dar a notar que estaba haciendo su trabajo, y muy bien.
La lista de temas del show de Buenos Aires, 40 en total, recorrió la mayoría de sus discos, e inclusive hubo algunas sorpresas memorables, incluyendo perlas que a mas de uno (me incluyo) emocionó sobremanera. El público estuvo a la altura de las circunstacias, y Robert lo agradeció, hablando mas de lo acostumbrado y apoyaba los mensajes de sus temas con gestualización mas que efectiva. Se notaba que lo estaba disfrutando, pero no en una faceta cuasi onanista como un músico de jazz, sino por el hecho que simplemente las cosas le estaban saliendo mas que bien.
He notado que a varias personas no les gustó demasiado el recital, quizás por que esperaban algún pedido personal, o un gesto de bajo valor, pero esto es así, subjetivo y popular. la verdad de las cosas es que fué un show muy lindo y disfrutable, extenso y con climas variados, manejados de manera correcta.
Nunca me creí esas historias entrecruzadas que se oían en los años 80, que terminaron siendo mitos urbanos que poseían máscaras de papel. La realidad es la música, y anoche estuvo mas que presente. Si, Smith está con sobrepeso, su maquillaje estaba medio corrido, su cabello mas desprolijo que nunca, su voz llegaba a las notas con un poco mas de esfuerzo que en los años 80, y así podemos enumerar muchísimas cosas mas. Pero para los que estuvimos ahí, será una noche inolvidable, para bien o para mal, que es lo que importa.
Muchas bandas en los años 80 hicieron una carrera, y tras iluminarse, se apagaron en el mas horrible de los olvidos, para renacer en estos tiempos con propuestas revisionistas y de toque mas que nostálgico, con resultados variados. Mas que loable. Mi impresión es que Robert y cía. no querían llegar a eso, y decidieron homenajearse a si mismos, pero no con una posición triste y mas que fácil de hacer. Su papel está claro, y había que cumplirlo. Vinieron, tocaron, se fueron.
Alopecia, sobrepeso, falta de piezas dentales, años, abundaba en el estadio. Eso es parte de la historia personal de cada uno, y estoy seguro que The Cure también lo es.

The Cure : A menos de un mes en Perú, entérate quien es su guitarrista

Falta menos de un mes para que The Cure toque por primera vez en Perú. Si bien ellos hacen tours y sacan discos desde finales de los 70’s no importa que aterricen recién por estos lares en 2013.

Me parece que la formación está muy buena y las canciones parecen como para  un farewell tour : Varios hits radiales para la masa  …

No he leído hasta ahora que destaquen en medio alguno al guitarrista que lo acompaña a esta gira a Robert Smith. Su nombre es  Reeves Gabrels y su trayectoria  la pongo más abajo (copy and paste de Wikipedia por motivos de tiempo)

Una cosa puedo asegurar ya que lo pude ver a Reeves en vivo hace unos años, es el mejor guitarrista que The Cure ha tenido en sus filas y de lejos ..

SERVIDOS ..

reeves gables cucho peñaloza

Reeves Gabrels en la carátula de Guitar Player y con qué título …

Reeves Gabrels

From Wikipedia, the free encyclopedia
Reeves Gabrels
Reeves Gabrels.jpg
Reeves Gabrels on 9 August 2008
Background information
Born June 4, 1956 (age 56)
New York CityNew York
United States
Genres Rock
Occupations Musiciansongwriter
Instruments Guitarvocals
Associated acts
Website reevesgabrels.net

Reeves Gabrels (born June 4, 1956) is an American guitarist, “one of the most daring rock-guitar improvisers since Jimi Hendrix – an opinion some players formed during his dozen years collaborating with British singer David Bowie.” [1] Best known for his long partnership with Bowie, with whom he worked regularly from 1987 to 1999, Gabrels also built an active performing and recording career before, during and since, working both independently and in collaboration with musicians worldwide. He has lived in New York, Boston, London and Los Angeles, and since 2006 he has been based in Nashville, Tennessee.

Gabrels’ songs and improvisations defy genre, ranging from “hard-hitting blues rock to 21st century electronica,” to quote Guitar World’scharacterization of Ulysses, an album from 2000.[2] He is recognized for virtuosity and versatility, a guitar player who can “explore sonic extremes with a great, adaptive intuition for what each song needs most.” [3]

In 2012 he joined The Cure for their summer tour and will be with the band again in Spring 2013 for their eight night tour of Latin America.

Reeves Gabrels was born in Staten Island, New York in June 1956. His mother was a typist and his father worked on tugboats in New York Harbor. Gabrels started playing guitar at age 13, and the following year (1971) his father arranged for lessons with the father’s friend and contemporary Turk Van Lake, who lived in the neighborhood. Van Lake (1918–2002) was a professional musician who had played with Benny Goodman and others.[4]Early life and education

After high school, Gabrels attended the Parsons School of Design and the School of Visual Arts in New York City but continued to play guitar. Through some session musician work he met noted jazz guitarist John Scofield,[5] from whom he took a lesson or two. Gabrels moved to Boston to attend the Berklee School of Music, which he left several credits short of a degree in 1981.

Career

Gabrels had an active performing career in Boston before and after his professional association with David Bowie began in the late 1980s. During the 1980s and early 1990s Gabrels was a member of such Boston bands as The Dark, Life on Earth, The Atom Said, Rubber Rodeo, The Bentmen and Modern Farmer. Modern Farmer (Gabrels, Jamie Rubin, David Hull, and Billy Beard) issued a self-titled record on Victory/Universal in 1993.

David Bowie and Reeves Gabrels met in 1987 during a Bowie tour for which Sara Terry, Gabrels’ then-wife, worked as publicist. Gabrels later (1989–1993) joined forces with Bowie and the Sales brothers (drummer Hunt Sales and bass player Tony Sales) in the rock band Tin Machine. Later, Gabrels became an essential part of Bowie’s nineties sound, most notably on Outside (1995), Earthling (1997), and ‘hours…’ (1999), the latter two of which he co-produced. “Dead Man Walking,” a Bowie/Gabrels song from Earthling, was nominated for a Grammy award. Gabrels and Bowie also created the soundtrack to the computer gameOmikron: The Nomad Soul in 1999 for the game’s French publisher. Gabrels ended his professional association with Bowie in late 1999.

Independently, Gabrels maintained a wide-ranging career as composer/songwriter, performer/producer and musical collaborator. Recordings by Reeves Gabrels include The Sacred Squall of Now (Rounder/Upstart, 1995); Ulysses (Della Notte) (Emagine, 2000); Live, Late, Loud (Myth Music, 2003); and Rockonica (Myth Music/Favored Nations/Sony, 2005). Ulysses was nominated for a Yahoo! Internet Award in 1999 as a then-pathbreaking Internet release, before becoming available the following year on CD. Gary OldmanDavid Bowie, and Frank Black appear as vocalists, the latter two with co-writing credits as well.

Gabrels has written soundtracks for films including David Sutherland’s The Farmer’s Wife (premiered on PBS September, 1998)[6] and for PBS productions, and collaborated with Public Enemyon the song “Go Cat Go” for the Spike Lee film He Got Game (soundtrack, Def Jam, 1998). He wrote the “club music” portions of the soundtrack for the video game Deus Ex.[7]

Slide guitarist David Tronzo and Reeves Gabrels made a virtuoso-duo instrumental album, Night in Amnesia, issued by Rounder Records in 1995. Gabrels also worked with Robert Smith of The Cure during the 1990s, collaborating on The Cure’s track “Wrong Number” and “A Sign From God” (as COGASM) as well as co-writing the song “Yesterday’s Gone” which Smith sings on Gabrels’ album Ulysses.

Gabrels performs periodically with Club D’Elf, a Boston-based underground dub/jazz/Moroccan/trance/electronica group led by bassist Mike Rivard, and appears on Now I Understand, (Accurate Records, 2006), their first studio recording; the album also features John Medeski & Billy Martin (Medeski, Martin & Wood), DJ Logic, Mat Maneri, Duke Levine, Alain Mallet, Mister Rourke, and more. In 2008 German label AFM released New Universal Order by X-World/5, a Heavy metal supergroup made up of guitarists Gabrels and Andy LaRocque, vocalist Nils K. Rue, bass playerMagnus Rosén, and Los Angeles-based drummer Big Swede. In 2009, Gabrels recorded and toured with New York-based punk band Jeebus.

Since 2006, Gabrels has called Nashville, Tennessee home. He plays often at local venues, especially The Family Wash, a popular East Nashville club/restaurant owned by longtime collaborator Jamie Rubin. Several recordings have resulted. “The Magnificent Others” features Rubin’s songs and lead vocals, with Gabrels on lead guitar.[8] “Sonic Mining Company,” aRopeadope Records 2012 release, is made up of improvisations by Reeves Gabrels (guitar), Frank Swart (bass) and Adam Abrashoff (drums). “REEVES GABRELS & HiS iMAGiNARY FR13NDS,” planned for independent release in 2012, combines unusual blues interpretations with new songs by Gabrels. Recording personnel include Reeves Gabrels (guitar, vocals), Kevin Hornback (bass) and Jeff Brown (drums). Reeves was also a part of the odd project “From Nashville to Norway” with two festivals in Gjøvik, Norway 2010-2011.

Gabrels joined The Cure on stage throughout their summer tour of 2012, the set for which includes “Wrong Number” which he collaborated with The Cure on in 1997[9]

Gear

Guitars: Gabrels has used different guitars at varied phases in his musical career, selecting instruments to suit the music. He has favored Steinberger guitars, the Parker Fly, and Fernandes Guitars, but also plays Gibson Guitars such as the Les Paul and the Flying V, as well as Fender‘s Stratocaster.

He has often chosen innovative, less well known makers, explaining in interviews that he prefers a guitar without a set history and with which he is free to create sounds of his own imagination.[1]

In 2008, Gabrels began playing Reverend guitars, made by Reverend Musical Instruments of Warren, Michigan. Gabrels and Reverend have collaborated to develop a Reverend Reeves Gabrels Signature Model guitar.[10] There are now several versions, the first featured at the winter 2010 NAMM Show in Los Angeles and the most recent to be released at NAMM in Nashville in 2012.[11]

Discography

Tin Machine

  • Tin Machine (1989)
  • Tin Machine II (1991)
  • Tin Machine Live: Oy Vey, Baby (1992)

David Bowie

  • Outside (1995)
  • Earthling (1997)
  • ‘hours…’ (1999)

Reeves Gabrels

  • The Sacred Squall of Now (1995)
  • Ulysses (Della Notte) (2000)
  • Rockonica (2005)



The Cure : Entérate que canciones tocarán en Lima este Miércoles

  1. Encore:
  2. Encore 2:

The Cure en el BBK Live 2012 by koala